You are learning cultural diplomacy: you will read the scene it happens in, learn 10 words and phrases, take apart the pattern behind them (el lenguaje diplomático: eufemismo, atenuación y protocolo verbal), hear them in a conversation, rehearse them, and finish by saying one thing out loud to be graded.
Instituto Cervantes, Madrid — then dinner at Corral de la Morería Gastronómico
El Instituto Cervantes de Madrid acogía la primera Cumbre Iberoamericana de Diplomacia Gastronómica. Delegados de veintidós países hispanohablantes se habían reunido para debatir si la cocina podía ser un instrumento formal de soft power. Yo representaba a la delegación de observadores académicos.
La embajadora de Perú abrió la sesión: 'Tendríamos a bien proponer que la UNESCO reconozca los sistemas culinarios nacionales como patrimonio inmaterial prioritario.' La sala asintió. El delegado mexicano añadió: 'No se nos escapa que el mole y el ceviche ya son embajadores más eficaces que cualquier tratado.'
Durante la pausa, los delegados compartieron muestras gastronómicas de sus países. La mesa de Perú ofrecía ceviche con leche de tigre; la de Argentina, empanadas de carne cortada a cuchillo; la de España, jamón ibérico cortado a mano. Permítanme expresar que la diplomacia nunca fue tan deliciosa.
Esa noche, la cumbre cerró con una cena en el Corral de la Morería Gastronómico, donde el flamenco y la alta cocina compartían escenario. Mientras un bailaor zapateaba sobre el tablao, el chef servía un plato que fusionaba técnicas japonesas con ingredientes extremeños. Nos complacería informar de que, entre el compás del flamenco y el sabor del menú, todos los delegados firmaron la declaración conjunta.